URBANISMO.com


 

MANUEL J. MARCHENA

Catedrático de Análisis Geográfico Regional.

Universidad de Sevilla


  ¿Cómo aplicar un urbanismo eficaz y práctico en la Sevilla del Siglo XXI? Especialmente en una era llena de incertidumbres tanto en lo económico como en lo político. Nos hallamos, por cierto, ante un auténtico cambio de ciclo, donde las cosas del urbanismo en Sevilla, de la construcción, de las edificación y la promoción inmobiliaria, no volverán a ser como antes del 2007. Se denota desde hace dos años un repunte en materia de compra y venta de suelos y edificios; en ventas de solares en el Centro; en publicidad de nuevas promociones; en expectativas de mercado; y sobre todo de mejora de la confianza en el sector. Pero ello no será como antes de la Crisis. Sólo interesan suelos y edificios con expectativas ciertas urbanísticamente hablando -nada de aventuras, pero sí riesgo calculado- la financiación es diferencial, es decir exclusivamente para clientes bien avalados en sus compras, incluso podríamos hablar de un urbanismo con rentas altas o con altísima seguridad de éxito en la amortización hipotecaria del suelo y de la vivienda, tanto para promotores como para compradores finales de parcelas o viviendas; con una formidable irrupción de los fondos de inversión de toda índole y una real burbuja de viviendas y hoteles en turismo, que auguro explotará en poco tiempo. Esto está pasando en Sevilla. Pero además con una percepción demonizada del sector de la construcción y de un urbanismo bajo sospecha.

  En fin, otra vez es necesario recalcar que en nuestra ciudad ,sucede lo obvio, que las decisiones en urbanismo están más condicionadas por la economía financiera -bancos y fondos de inversión- y las decisiones judiciales, como las que injustamente demuelen Bibliotecas Universitarias de una premio Nobel de la Arquitectura, o la presión de ADEPA en los tribunales que tiene paralizado el Centro Histórico. Contra ese estado de cosas es necesario redactar un planeamiento más estratégico que normativo y rígido y una mayor colaboración , diálogo y negociación con las iniciativa empresarial y el fomento de la inversión. Todo ello será inviable sin una unidad de doctrina en los tribunales y con una función pública aquejada de "alayitis". Seguiremos en estas reflexiones, por absolutamente actuales, que no sé si acertadas.


www.gansaby.com

 

Opina capturando el cuadro con la App gansaby y tu opinión será publicada automáticamente.


Captura y opina sobre la columna de Manuel J. Marchena