Antes de alcanzar su imagen definitiva, el equipo de mantenimiento del Cabildo Catedral desarrolla durante varios días un minucioso trabajo de montaje y conservación del paso de la Patrona, junto a especialistas en restauración textil y bajo la supervisión del área de conservación de patrimonio de la Catedral
El paso de la Virgen de los Reyes se encuentra ya prácticamente montado en el interior de la Catedral de Sevilla. Para completar su preparación solo queda colocar la imagen de la Patrona sobre el paso, incorporar las flores y situar al Niño Jesús con el bastón de mando en la delantera.
Detrás de esta imagen, que cada agosto congrega a numerosos fieles, existe un trabajo minucioso que comienza varios días antes y que requiere experiencia, coordinación y especiales medidas de conservación. El equipo de mantenimiento del Cabildo Catedral es el encargado de realizar el montaje, junto a especialistas en restauración textil y bajo la supervisión del área de conservación del patrimonio de la Catedral.

Un montaje que protege cada elemento
El paso comienza a montarse habitualmente unos quince días antes del inicio de la novena, en un recinto acotado frente a la Puerta de Palos y próximo a la Capilla Real. Esta ubicación permite desarrollar los trabajos sin interferir en las celebraciones litúrgicas ni en la visita cultural.
Cada elemento debe ser manipulado y trasladado con especial cuidado, tanto durante el montaje como en el posterior desmontaje. Las especialistas en restauración textil revisan los faldones, comprueban el estado de los bordados y realizan el seguimiento de las intervenciones anteriores para garantizar su adecuada conservación.
Esta labor permite detectar posibles alteraciones y evitar que el uso litúrgico y procesional provoque daños en unos bienes que forman parte del ajuar histórico de Nuestra Señora de los Reyes.

Plata, bordados y diseños históricos
El paso está cubierto por un palio de tumbilla sostenido por cuatro varales de plata cincelada, ornamentados con motivos florales y castillos. Estos elementos se conservan del primitivo paso del siglo XVIII.
La imagen se dispone sobre una peana de plata y un sillón de carey y plata con forma de jamuga. Los faldones, bordados en oro y sedas, fueron diseñados por Juan Talavera y Heredia en 1923 a partir de un dibujo de inspiración renacentista y ejecutados al año siguiente en el taller de Hijos de Miguel del Olmo.
El montaje no consiste únicamente en ensamblar estos elementos. La correcta colocación de los textiles, la estabilidad de la estructura y la protección de las superficies requieren un conocimiento preciso de las características de cada obra. En el canal Catedral de Sevilla TV se puede contemplar el proceso explicado por un miembro del equipo de mantenimiento.

El «retranqueo» hacia el altar de plan
El acoplamiento del paso suele quedar finalizado dos o tres días antes del comienzo de la novena. En ese momento se realiza el denominado «retranqueo», el traslado del paso de tumbilla hasta el transepto del Altar de Plata.
Esta operación se desarrolla durante la tarde-noche, fuera del horario de visita, y permite preparar el espacio para acoger al mayor número posible de fieles durante los cultos. Previamente, el equipo de mantenimiento instala una gran rampa que hace posible el desplazamiento del paso hasta este lugar.
Patrimonio al servicio del culto
El cuidado del paso se integra en la labor continuada del Cabildo Catedral para mantener y conservar el ajuar de la Virgen de los Reyes, al igual que el resto del patrimonio artístico y religioso custodiado en la Catedral de Sevilla.
La conservación preventiva, las revisiones periódicas y las intervenciones especializadas permiten que estos bienes continúen cumpliendo la función para la que fueron creados. No se trata únicamente de conservar obras de valor artístico, sino de garantizar que sigan formando parte de la vida litúrgica y devocional del templo.
El montaje del paso hace visible una labor que habitualmente permanece oculta: la de los profesionales que, antes de cada celebración, trabajan para que el patrimonio pueda seguir transmitiendo la historia, la fe y la devoción vinculadas a Nuestra Señora de los Reyes.