Cádiz y Sevilla, Sevilla y Cádiz

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Por Raúl Delgado.

Y al llegar en este momento

de dar cuenta de la excursión 

le suplico a la concurrencia

que dé otro viva de corazón 

y a aquel que no quiera a Sevilla

que le dé el sarampión

(Los médicos modernistas) 

A ti Sevilla, desde Cádiz, con sus letras de carnaval, es a la ciudad, que, por cercanía geográfica, tradición o rivalidad, es a la que más se ha cantado, querido y odiado, alabado y repudiado, exaltado o negado. Nadie dejó la letra a medias. Nada nuevo en estos tiempos, como muchos se empeñan en querernos hacer ver.

Todo antiguo ya, cuando Antonio Rodríguez Martínez «El tío de la Tiza», con su comparsa «Los viejos cooperativos» de 1888, actuaba en nuestra ciudad, en el afamado Café de Silverio, alcanzado su gran éxito catorce años después con su comparsa «Los médicos modernistas», en sus treinta actuaciones que dieron igualmente en Sevilla, en el Salón Filarmónico de Oriente y cuyos tangos alcanzaron un rotundo éxito, con letras incluso que resaltaban y exaltaban a la propia ciudad. Durante estas actuaciones, su autor fue incluyendo nuevas letras en su repertorio, adecuándolas a ese público que tanto gustaba oír piropos a su ciudad.

Y se ofendían aquellos que en los años ochenta o noventa de nuestro siglo, veían como desde Cádiz, para algunos autores, no podía faltar su letra hiriente a nuestra ciudad, nada nuevo, cuplé más que pasodoble, tango o parodia, porque siempre existió la carga gaditana, al igual que letras que ensalzaban al sevillano por alguna heroica actuación o su lucha constante por defender su ciudad en detrimento del gaditano, al que en alguna ocasión, se le tildaba de poco comprometido por los problemas de Cádiz.

Y ahora que de carnaval todo el mundo entiende, sobre todo por redes sociales, esos escondidos tras el anonimato virtual, que comentan, dicen tener la verdad absoluta y hablan una rivalidad entre dos ciudades, donde nunca la hubo, bien les valdría aquello que la comparsa «La niña de mis ojos», decía en su presentación … «pobre de aquel… que aún entendiendo nada entiende, pobre, pobre de aquel…».

Porque más lejos de la realidad, Cádiz y Sevilla, Sevilla y Cádiz tan de la mano, por mucho que algunos intenten poner una rivalidad inexistente.