Cedido a la Hermandad del Silencio un edificio municipal para un proyecto social y cultural

Cedido a la Hermandad del Silencio un edificio municipal para un proyecto social y cultural

La Junta de Gobierno Local de Sevilla, a propuesta del Servicio de Patrimonio y en coordinación con la Delegación de Gobernación y Fiestas Mayores y el Distrito Casco Antiguo, ha aprobado en su reunión de hoy la concesión demanial a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno (“El Silencio”) del edificio municipal sito en la calle El Silencio nº 1 –antigua sede del ICAS, Instituto de la Cultura y las Artes Escénicas de Sevilla– por un periodo de 25 años para que desarrolle en él un proyecto social y cultural no lucrativo. Este edificio es anexo a la sede canónica de la hermandad, la Real Iglesia de San Antonio Abad.

Esta cesión se produce después de que la Junta de Gobierno aprobara el pasado diciembre una declaración de interés público y social para el proyecto presentado por la Hermandad del Silencio y una vez que este inmueble está en desuso tras el traslado de las dependencias del ICAS. En concreto, este proyecto contempla una iniciativa social para personas sin recursos, otra museística que pondrá en valor el gran e importante patrimonio histórico y artístico de esta hermandad mediante su exposición permanente, una tercera con la creación de un archivo documental (sala biblioteca), una cuarta formativa especialmente orientada a la inserción laboral de personas desfavorecidas y en riesgo de exclusión social y una quinta que contempla la reserva de espacios multiusos para actividades del barrio, en coordinación con el Distrito Casco Antiguo.

El edificio en cuestión cuenta con una superficie total construida de 640,09 metros cuadrados. La parcela sobre la que se asienta está calificada según el PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) como equipamiento y servicio público. El inmueble deberá destinarse exclusivamente para las actividades contempladas en el proyecto presentado por esa hermandad, que, asimismo, asumirá los gastos de conservación, mantenimiento, suministros y el pago de los impuestos, tasas y demás tributos que procedan, sin posibilidad alguna de explotación económica del mismo. Transcurrido el plazo de 25 años de duración de la concesión, el inmueble revertirá al Consistorio con sus construcciones y edificaciones en adecuadas condiciones para su uso.

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