El espíritu del 14 de octubre

En este momento estás viendo El espíritu del 14 de octubre
Foto: Manu Gómez

Por Diego Jiménez.

Ya lo decía Javier Labandón “El Arrebato” en uno de los himnos que mejor expresan el sentimiento de un club, de unos colores, de una afición:

“Cuentan las lenguas antiguas que un 14 de octubre nació una ilusión

su madre fue Sevilla y le prestó su nombre

y para defenderlo le dio a una afición

Ejemplo de Sevillanía, familia roja y blanca del Sánchez Pizjuán

un corazón que late gritando Sevilla

llevándolo en volandas por siempre a ganar

y es por eso que hoy vengo a verte

sevillista seré hasta la muerte

la giralda presume orgullosa de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuán

Mi Sevilla Sevilla Sevilla

aquí estamos contigo Sevilla, compartiendo la gloria en tu escudo orgullo del fútbol de nuestra ciudad…”.

Fue otro 14 de octubre. “Niño deja puesto al Arrebato hasta el final que este es el himno más hermoso que jamás se le ha compuesto a un equipo de fútbol. Qué regalo para los que nos sentimos sevillistas de cuna”, le susurra el abuelo al nieto que anda trasteando con el móvil de la madre en youtube.

“Claro abuelo, si cada 14 de octubre es un día grande para vestirse del rojo de nuestro equipo y poner el himno a todo volumen, cantándolo por todos los rincones. Mira abuelo, mira que bonito”.  

“Aquí estamos todos contigo”, reza en la última estrofa de la letra y esa frase la pongo en la pizarra del vestuario del Sánchez Pizjuán para, a modo de entrenador en la charla técnica a sus jugadores, reflexionar en voz alta sobre el momento presente que vive el Club, a escasos días para el cónclave de una Junta General de Accionistas cuyo resultado futbolístico y accionarial, se antoja incierto para saber el inquilino que ocupará el sillón de la presidencia del Sevilla FC SAD.

Leía hace unos días, la magnífica noticia que escribía en el Diario El País mi buen amigo, Fali Pineda, sobre el “ruido de sables” de unos y otros con la compra de acciones de última hora; movimientos orquestales en la claridad o la clandestinidad y la alineación de “tropas” frente al enemigo.

Créanme que esa “guerra de guerrillas” poco o nada tienen que ver con el Alma y el Espíritu que El Arrebato le puso a un himno que pone los pelos de punta, sevillistas o no, que levanta bufandas al viento, abre una sonrisa sincera e invita a un balanceo de caderas.

No será un servidor en su humilde Rincón del Periodista, quien deba decirle a José Castro, José María del Nido, el grupo de Utrera o los Americanos, la manera de administrar sus acciones, pero sí a reflexionar en qué actúen conforme al interés general del Club por encima de otros intereses que puedan erosionar su estabilidad. Y más aún, ahora que la pelotita entra y el viento sopla de cara en liga y champions.

Decía el célebre guitarrista y compositor estadounidense Jimi Hendrix que, “cuando el poder del amor supere el amor al poder, el mundo conocerá la paz”. Aplíquenlo al fútbol en Nervión por el espíritu del 14 de octubre.