Geranios

Geranios

Por Avanti.

Ahora que nos cierran las fronteras de nuestras fronteras es cuando queremos salir. Nos dejan la correa larga y nos quedamos sentados, nos tiran de la soga y nos entran ganas de correr.

En nuestro día a día nos cierran muchas fronteras sin que nos quejemos, sin que nos demos apenas cuenta.

Me explico; poco tiempo para la familia, poco tiempo para los amigos, poco tiempo del bueno y mucho de ese tiempo que va cotizando para que dentro de media vida nos quede solo media ruina y no ruina entera dentro del bolsillo.

Nos incordian y nosotros tragamos. Nosotros tragamos y ellos nos incordian más. Tragamos hasta que sin darnos cuenta estamos en un callejón sin salida.

Y en nuestro particular callejón sin salida diario se sienta nuestro “material defectuoso” a esperar que alguien nos saque del atolladero y nos abra una puerta en la pared para poder escapar.

Queremos escapar sin darnos cuenta que podemos salir sin ningún problema por la misma  puerta por la que entramos.

Salir por dónde se entra a un “callejón sin salida” es el mayor acto que podemos hacer de incordio para los que nos incordian.

No hay nada más gratificante en esta vida que escapar por la puerta principal saludando al portero en plan “adiós miarma, me voy que la bulla me come” y al carajo el callejón.

Escapar sin hacer saltar las alarmas, huir sin salir corriendo, vivir.

Así que amor ponle a tu callejón sin salida geranios en los balcones, blanquea las paredes y coloca una silla de enea en la puerta para charlar con los vecinos que es la mayor forma de incordiar al que te tira de la soga. 

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