La unión de los modestos

La unión de los modestos

Por Diego Jiménez.

“Son tiempos difíciles en los que se nos caen patrocinadores tras la Covid-19 porque tienen que sobrevivir como empresa”. Esta frase tan salomónica como realista, he tenido la oportunidad de escucharla no hace demasiados días por rincones de Andalucía de boca de dirigentes de clubes andaluces en la previa de los partidos que he tenido el privilegio de retransmitir de la Copa de Andalucía de fútbol de División de Honor Senior.

La frase no es ni más ni menos que una foto fija de la realidad que viven muchos clubes modestos a los que ya les tocó vivir y sufrir el zarpazo del coronavirus, el final anticipado de la temporada 2019-20, la pérdida de ingresos por taquilla, publicidad y patrocinio, sumado a la incertidumbre de cómo se desarrollará la presente temporada.

Una de mis máximas como filosofía de vida, y más en los tiempos que nos está tocando vivir, es que son tiempos de alianzas, de unión, de solidaridad entre todos los actores del fútbol y el fútbol sala modesto, con el objetivo de que su actividad esencial perdure y el deporte siga siendo uno de los motores que mantengan con energía renovada a la sociedad actual.

Ese y no otro, el de ponerse del lado de los clubes, de sus futbolistas y entrenadores, de sus aficiones, es el espíritu de trabajo y entrega que nos mueves desde el paraguas que representa la Real Federación Andaluza de Fútbol para los clubes, que son en definitiva “los dueños de la casa”, como diría el presidente de la RFAF Pablo Lozano.

Frente al pesimismo, valentía; ante la desesperanza, ilusión; frente al decaimiento, más trabajo, ante la soledad, escucha permanente, y frente al desconsuelo, grandes dosis de solidaridad colectiva. Esa y no otras deben ser los mejores ingredientes en la receta necesaria para que los clubes puedan salir adelante en tiempos convulsos, de miedos, crisis económica y con un virus que trae en jaque al mundo entero.

Es la única manera de construir el futuro, de arrimar el hombro juntos, de darle las manos aunque sea con guantes y mascarillas, de “yo te doy y tú me das”, de hoy por ti y mañana por mí, de escuchar y volver a escuchar a los clubes, de ponerte en el lugar del otro, de la colaboración de los Ayuntamientos, Diputaciones y la Junta de Andalucía con los clubes andaluces de fútbol y fútbol sala.

Es el momento de la Unión de los modestos para dar una respuesta decidida al SOS que están lanzando los clubes a la sociedad para sobrevivir, para que no mueran y con ellos se apague el deporte en cada pueblo y rincón de Andalucía.

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