Por Diego Jiménez.
Una llamada que lo cambia todo; una necesidad de darle forma al universo de una novela que pretende viajar de la ficción a la realidad, como un grito para que la sociedad tome conciencia de la importancia de acompañar a nuestros mayores y las personas que habitan en una soledad no deseada.
Unos personajes, Santiago, Esperanza y Doña Ángeles que sumergen al lector en una reflexión profunda sobre la vida y nuestra manera de mirar y darle la mano al que tenemos al lado.
Un autor valiente, atrevido, rompedor, Rafa Portillo, que pone en el escaparate un tema cada día más preocupante en este siglo XXI y al que muchas veces no deseamos mirar a la cara. Es el regreso de una historia a la ciudad que le pertenece y el lugar desde donde el autor ha observado la vida, las calles, los rostros, las ausencias y esas heridas silenciosas que a menudo pasan a nuestro lado sin que nos detengamos a reflexionar.
«Me llamo Soledad» está escrita por alguien que sabe mirar con profundidad y que ha aprendido a contar a través de imágenes, a captar gestos, a escuchar lo que no se dice y a encontrar emoción en una casa cerrada, en una cama de hospital, en un bar de barrio o en una mirada que evita romperse.
Padres que aguardan una llamada; hijos que posponen una visita; abuelos arrinconados que no puedes disfrutar de sus nietos; emigrantes viviendo entre dos mundos y el silencio que se hace eterno mientras se quiebran sus corazones.
Al final entre sombras y tinieblas, la Soledad del Mundo, que observa, acompaña e interpela; que se adentra en el territorio de la conciencia, de la culpa, de la memoria.
“Me llamo Soledad” ha llegado para quedarse y ahora, recorrerá Andalucía para ser presentada como novela, y en un futuro como documental, al gran público y este humilde periodista tendrá el privilegio de presentar a su autor en el camino universal de la obra.
En memoria a todas las personas que se marcharon de este mundo en soledad; a los que partieron en silencio, en habitaciones vacías, en residencias y hospitales…
Primera parada, el auditorio Riberas del Guadaíra el próximo 26 de mayo y la segunda, la Filmoteca de Andalucía en Córdoba el 19 de junio.
Quedan invitados para reflexionar, desde el corazón, sobre la Soledad.