Siempre nos quedará el Pemán

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Por Raúl Delgado.

Frase que no es mía, que es de una mujer para la que siempre tendré todo el tiempo del mundo y que hoy abre este artículo en recuerdo de aquellos festivales carnavalescos de verano, de esos de hace algunos años y que esperábamos los más jartibles, para disfrutar en esas noches frescas, algunas, las otra era obligatorio abanico. 

En Cádiz, teníamos en el Teatro José María Pemán, “Me río de Janeiro”, organizado por la Asociación de Autores del Carnaval de Cádiz y la gala organizada por la asociación Aspademis. Un teatro, que ahora como que no está, que lleva en obras como todas las obras municipales, alargadas en el tiempo y está aquello más levantado que el soterramiento un día de obras. Ahora, según cuenta el periodismo escrito, al nuevo teatro le queda poco para inaugurarse. Estos festivales nos recordaban al Parque Genovés, a noches que terminaban al día siguiente, al amanecer, con las coplas de la comparsa o chirigota que, al terminar, aquello se cerraba y hasta el año que viene, nos vemos en el mismo sitio y a la misma hora, como decía la copla. 

También en la Tacita de Plata, estaban los festivales organizados por entidades como La Salle Viña, dentro de su “Semana Cultural” y que se celebraba en el patio de la entidad; aquellos que el Cádiz C.F. celebraba en el ahora “Estadio Ramón de Carranza”, mañana a saber que nombre tendrá, por alguna causa benéfica, como la  “Noche de Carnaval por su pronta recuperación dedicada a Macarty” o también alguno que otro solidario como el festival “Carnaval por la Paz” celebrado en el Gran Teatro Falla. 

En la provincia gaditana había muchos. En Chiclana teníamos la “Noche Grande de Carnaval”, organizado por la Peña Carnavalesca Perico Alcántara; en Barbate, por el día playa y por la tarde, en el recinto del parque Infanta Elena, “Noche de Carnaval -Busca tus tradiciones-“, que organizada el Consejo local de Hermandades y Cofradías; lo de Bornos, era de quitarse el sombrero, allí, en el colegio San juan de Ribera, se celebraba la “Noche Carnavalesca” y se iba con la nevera de playa, esa azul o roja de toda la vida y como en los cines de verano, no faltaba la tortilla, el tomatito con sal y la cerveza fresca; y como no, el de mi querida Barca de la Florida, que tenía lugar en el polideportivo municipal, donde yo ahí sí que sí, me enamoré de ella por culpa de los carnavales como decía la letra. 

En Sevilla, era recogerse el Santísimo el día del Corpus Christi y colgarse en la ciudad el cartel de cerrado por vacaciones. Así que tocaba planear el viaje para ver algún que otro festival carnavalesco. No había muchos, pocos la verdad. En Morón, “Festival Carnavalesco” en el patio del colegio de los Salesianos, organizado por la Fundación de Carnaval; en Alcalá de Guadaira, la “Gran Cita Carnavalesca”, en el Castillo de dicha localidad y organizado por la Fundación Alcalareña de Carnaval y en Carmona, la “Noche Carnavalesca”, organizado por la Asociación Cultural Carnavalesca “Pitos de Caña”. 

Disfruten del verano, playa o montaña, seguro que ahora, tendrá cerca un festival carnavalesco no muy lejos de sus días de asueto.