‘TENGO SED’ se abre al público en la Fundación Cajasol

‘TENGO SED’ se abre al público en la Fundación Cajasol

La Fundación Cajasol, siguiendo las indicaciones del Gobierno de España en esta desescalada hacia la “nueva normalidad”, vuelve a retomar su actividad cultural de forma progresiva y controlada, tal y cómo aconsejan las autoridades.

En este sentido, se vuelve a abrir al público la exposición “TENGO SED” con motivo de la conmemoración del Cincuentenario Fundacional de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sed, que se vio suspendida debido al Estado de Alarma decretado el pasado 14 de marzo, por la crisis sanitaria del COVID-19.

La Fundación Cajasol vuelve a abrir sus puertas con esta recreación de los cincuenta primeros años de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sed.

Esta exposición, creada por Candela Factoría como el sueño de un hermano del barrio, pretende que Sevilla vuelva a vivir los momentos que han marcado la vida de la Hermandad. Se trata de volver a recordar aquella Sevilla, ¿dónde surge la devoción del Cristo de la Sed? O ¿cómo aparece la devoción a Consolación, la “Virgen de los ojos azules”?

“TENGO SED”, comisariada por Adelardo Martín de la Vega y Muñoz de Morales, y con un diseño de Carolina Morales (Candela Factoría), podrá visitarse desde el 26 de mayo al 14 de junio, de lunes a sábados de 11.00 a 14.00 y de 18:00 a 21:00h, y los domingos y festivos: 11:00 a 14:00h.

Todo usuario y visitante que acceda a la muestra, así como a cualquiera de las instalaciones de la Fundación Cajasol, deberá portar y usar obligatoriamente una mascarilla. Además, será necesario efectuar la desinfección de manos a la entrada en las instalaciones de la Entidad. Para ello, en cada uno de los accesos, así como en los mostradores de atención al público, se dispondrá de gel hidroalcohólico. El aforo estará limitado para, de esta forma, evitar las aglomeraciones de personas, tanto en el exterior o interior de las sedes y de sus salas, manteniendo en todo momento la distancia de seguridad de 2 metros entre personas. Se priorizará el uso de las escaleras, antes que del ascensor. En caso de utilizarlo, se limitará el número de personas en su ocupación, señalizando en el propio ascensor la capacidad autorizada.

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