Un donuts, por favor

Un donuts, por favor

Por Antonio Jiménez-Riquelme.

De vez en cuando le suelto a algún amigo que el antiguo Reino de Sevilla llegaba por el norte hasta Jerez de los Caballeros, por el este a Ronda, por el sur hasta Tarifa y por el oeste hasta el cabo de San Vicente… evidentemente es una boutade mía y quien me lo escucha, que me conoce, sabe que lo digo en broma, entre otras cosas porque ni durante los seis siglos que el Reino de Sevilla existió (S.XIII – XIX) fueron esos sus límites.

Tiene mucho más que ver realmente con los límites de dónde nos encontramos los sevillanos a gusto.

A lo peor, la majadería dicha por la asamblearia del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, (si quieren escucharlo pinchen aquí https://twitter.com/alfalfeando/status/1395725863774208003?s=20 ), siendo grave y falso, es que lo peor de todo es que ¡se lo cree!

Hay que agradecer a esta pobre señora, que nos haya informado a estas alturas de la película que Camarón, Chano Lobato, Manolo Caracol, Antonio Mairena, Arcángel, Fosforito, Paco de Lucía, Farruquito o Antonio Canales, por decir algo, son del mismísimo Malasaña, Santa Ana, Legazpi o el Puente de Vallecas, con todo mi profundo y admirado respeto para estos extraordinarios barrios de la capital y sus gentes. 

Sigan con el mantra absurdo y mononeural de que Madrid es España y tal y tal… que seguirán generando una simpatía con mucho salero arte y compás, sólo a la altura de la señora Negro.