Vuelve…¿el fútbol?

Vuelve…¿el fútbol?

Por Ignacio Ayuso.

     Todo se había parado. Y ahora nos anuncian la vuelta de un sucedáneo del juego más apasionante del mundo: el balompié.

           Fútbol sin público, a puerta cerrada, sin cánticos, coplillas, gritos, murmullos, “uys” y el alborozo del goooolllll… No es ese el deporte que me enamoró. Me dejan sin esa bufanda raída de mil batallas, sin ese amigo que vas a recoger con tu hijo de la mano, sin esa copa que te tomas camino del Benito Villamarín, sin los comentarios, las dudas de la alineación, los sones que llegan a medida que te acercas al estadio, las pipas, los pictolines verdes y blancos, el “buenas tardes” al portero de siempre, las escaleras mientras oyes “…apiñados como balas de cañón…”, la bajada a tu localidad, saludos a diestra y siniestra, abrazos con aquel que hace tiempo no ves, la llegada a tu localidad, hermanos, sobrinos, amigos, conocidos… Gritos de ánimo: “Venga vamos”; sin ese gesto casi compulsivo de santiguarse, el pitido inicial que retumba en todo el graderío, la algarabía de un gol, banderas al viento, explosión de júbilo y ese bajar las escaleras con el pitido final a los sones del himno que compuso nuestro malogrado amigo Rafa Serna celebrándolo desde el cuarto anillo, y sin ese puño apretado dirigiéndote a celebrarlo con  amigos y conocidos alrededor de una cerveza; sonrisas, saludos emocionados, abrazos…

           Todo lo que venga ahora será una mala copia de lo que fue. Se adulterará la liga de cualesquiera que fuera la forma de terminarla: suspensión –clasificación como está o como acabó la 1ª vuelta-, reanudación con partidos sin público o anulación como si no se hubiera jugado. Aunque algunos, temerosos por lo que se avecina, recen por la primera opción. Fraude al fin y al cabo.

           Nosotros a recuperar a Joel, a los 2 jugadores que por precaución no han entrenado esta semana y a Canales convaleciente de un vulgar catarro que algunos -¡ay esa prensa que solo ve por el ojo que le interesa!- quisieron que pasara por un positivo que nunca fue.

           Dicen los que han visto entrenar al equipo, que vienen como toros, dispuestos a la batalla, fuertes, en forma para empezar ya. No estaremos con ellos, pero esa camiseta y ese escudo darán el aliento y el calor que se necesita para encarar el derby que ya se aproxima.

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