La artista sevillana murió en la madrugada de este domingo 7 de noviembre en su casa de la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda.
A Carmen Laffón (Sevilla, 1934) sus padres la matricularon al cumplir los 15 años, y por primera vez en su vida pues no había acudido antes a escuela alguna ya que se formaba en casa, a la Escuela de Bellas Artes de Sevilla en un tiempo en el que apenas había mujeres en sus aulas, después siguió estudiando en Madrid y Parísy Roma. No obstante, regresaba siempre a la casa familiar del Coto de Doñana, a ese espacio que reflejó incansablemente en sus obras.
En 1989 finaliza uno de sus encargos más relevantes, recibido por el Banco de España: los retratos de los reyes don Juan Carlos y doña Sofía. Entre otras importantes exposiciones realizadas en la década de los noventa, destacan la retrospectiva en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, FOCUS, Sevilla y Palacio Episcopal, Málaga. Desde mediados de los 90 Carmen Laffón explora con brillantez el mundo de la escultura. En 2003, una exposición itinerante con sus esculturas, pinturas y dibujos recorre Filipinas, Corea del Sur, Montevideo y Roma.
En 1997 es elegida académica de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en la que ingresará con el discurso Visión de un paisaje. Fue la única representación femenina de la academia, junto a Teresa Berganza. El paisaje al que se refería era, naturalmente, el de Doñana, al que siente como “un paisaje sin adornos. Creo que la cualidad que lo engrandece es su simplicidad, esa aparente simplicidad de horizontales infinitas que dividen los espacios de mar y cielo y configuran la banda del Coto. En la nitidez, en la pureza del dibujo de estas líneas, es donde radica, a mi juicio, su armonía, su vigor y su fuerza».
En 2013 fue reconocida como Hija Predilecta de Andalucía, y el año pasado Sevilla le tributó una triple exposición en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), Fundación Cajasol y el Museo de Bellas Artes.
Vivía entre Sanlúcar de Barrameda y Sevilla.
«El Guadalquivir es el río de Sevilla, mi ciudad de nacimiento, que me lleva a Sanlúcar de Barrameda, mi otra ciudad, donde comencé a pintar y a soñar».